Pero el amor, esa palabra...
veneno y miel

Y tal parece que soy una de las pocas personas que les gusta más escuchar que hablar, pero no lo puedo callar todo, por eso me creé un blog.

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Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada
11 de abril de 2014 (9:59 a. m.) | 0 flores

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Cartas a Chepita
Jaime Sabines

Quien no se deja besar las rodillas tampoco se deja besar el corazón
7 de abril de 2014 (6:45 p. m.) | 0 flores


        A la cama hay que entrar siempre desnudo. No te fíes de quien se demora en quitarse los zapatos y menos de quien se acuesta en calcetines. Déjate atar cuando sientas que se están atando contigo. No desconfíes del fetichista. Al final siempre prefiere la piel al envoltorio. Quien no se deja besar las rodillas tampoco se deja besar el corazón. Quien te sabe tocar el culo también sabe hornear el pan. Navega en sus ojos pero no naufragues en ellos. Perdona si no sabe lo que hace… la primera vez. El día en que escuches pronunciar “Eso no”, “Por ahí no” y “Con eso no” sabrás que todo ha terminado. Los zapatos de tacón alto son para estar en casa. Hay quien camina con ellos por el mundo. Caminar descalzo es una forma de sentir el mundo. Hacer el pino es caminar por las estrellas. “No todo va a ser follar”

Tratado de urcelologia  
Jesús Urceloy

Then he will return, and not before
5 de abril de 2014 (10:58 a. m.) | 0 flores


          Dany kissed her sun-and-stars gently on the brow, and stood to face Mirri Maz Duur. “Your spells are costly, maegi.” “He lives,” said Mirri Maz Duur. “You asked for life. You paid for life.” “This is not life, for one who was as Drogo was. His life was laughter, and meat roasting over a firepit, and a horse between his legs. His life was an arakh in his hand and his bells ringing in his hair as he rode to meet an enemy. His life was his bloodriders, and me, and the son I was to give him.” Mirri Maz Duur made no reply. “When will he be as he was?” Dany demanded. “When the sun rises in the west and sets in the east,” said Mirri Maz Duur. “When the seas go dry and mountains blow in the wind like leaves. When your womb quickens again, and you bear a living child. Then he will return, and not before.”

Capítulo 68 - Juego de Tronos
George R. R. Martin